Síndrome de Burnout ¿Quemado del Trabajo?

burnout
Mafalda. Autor: Quino

Si eres de esas personas que creen que pueden hacerlo todo como buen comerciante y estar pendientes de lo que ocurre alrededor deberías conocer lo que es el Sindrome de Burnout. Trabajar largas horas asumiendo cargas de trabajo muy pesadas y ejerciendo una enorme presión sobre nosotras/os mismos/as para salir adelante conlleva unas consecuencias por las que espero que no pases.

¿Qué es Síndrome de Burnout?

El Burnout es un estado de estrés crónico que te puede llevar a un agotamiento físico y emocional y a sentimientos de que eres poco eficaz y una gran sensación de falta de realización personal.

Cuando está sumido en un agotamiento total, ya no es capaz de funcionar eficazmente a nivel personal o profesional. Sin embargo, el síndrome de Burnout no ocurre repentinamente.

No te despiertas una mañana y de repente dices “estoy quemado”. Su naturaleza es mucho más lenta, trepa sobre nosotros en el tiempo como una fuga lenta, lo que hace mucho más difícil de reconocer. Sin embargo, nuestros cuerpos y mentes nos advierten, y si sabes cómo identificarlo y reconocerlo antes de que sea demasiado tarde tendrás una ventaja competitiva.

¿Cuáles son las señales de Síndrome de Burnout?

La diferencia entre el estrés y el agotamiento es una cuestión de grado, lo que significa que cuanto antes reconozcas los signos de síndrome de Burnout, mejor podrás evitar el agotamiento. Si estás leyendo esto seguramente te sientas identificado/a con muchos de estos síntomas.

Signos de agotamiento físico y emocional:

Fatiga crónica. En las primeras etapas, puedes sentir una falta de energía y el cansancio se va acumulando la mayoría de los días. No tienes ni fuerzas para levantar el cierre de tu tienda, te sientes agotado física y emocionalmente, drenado, y agotado, y puedes sentir un sentimiento de temor por lo que se avecina en un día determinado.

Insomnio. Le das vueltas a la cabeza a ver cómo puedes levantar tu tienda y así tener problemas para quedarte dormido o permanecer dormida una o dos noches a la semana. El insomnio puede convertirse en un calvario persistente y nocturno que no te deja dormir.

Olvido/deterioro de la concentración y atención. El agotamiento no te deja pensar y no recuerdas si pagaste una factura, se acumulan las deudas y cuando lo quieres solucionar está todo amontonado. Ve poco a poco y haz lo que puedas para salir de ese agujero terrible.

Síntomas físicos. Los síntomas físicos del síndrome de Burnout pueden incluir dolor torácico, palpitaciones cardíacas, dificultad respiratoria, dolor gastrointestinal, mareos, desmayos y/o dolores de cabeza, un estrés en toda regla.

Sistema Inmunológico debilitado. Debido a que su cuerpo está agotado, su sistema inmunológico se debilita, haciéndote más vulnerable a infecciones, resfriados, gripe y otros problemas de salud relacionados con la inmunidad.

Pérdida de apetito. Puedes sentir hambre y puedes saltarte algunas comidas. Este es el mayor error. Y cuidado con lo que dicen por ahí, algunos piensan que puedes perder peso, pero no siempre es así en realidad la mayoría de las veces te inflas por la carga emocional negativa que llevas.

Ansiedad. ¿síntomas leves de tensión, preocupación y nerviosismo? A medida que te acerques al agotamiento, la ansiedad puede llegar a ser tan grave que interfiera en su capacidad de trabajar productivamente y puede causar problemas en tu vida personal.

Depresión. Primero estás triste sin esperanzas, y después si sigue así la cosa y no te pones las pilas puedes experimentar sentimientos de culpa e inutilidad como resultado. En su peor momento, puede sentirse atrapado y gravemente deprimido.

Ira. Esta es la peor porque afecta a los que más te quieren. Te irritas, las tensiones crecen y los arrebatos te pueden provocar muchos problemas tanto en tu tienda como en tu familia. Intenta no llegar a esto, lo importante para no llegar es reconocerlo.

Repite conmigo, ¿Estoy irritado/a cabreado/a porque el negocio no va bien? Mi familia no tiene la culpa, yo soy responsable de lo que hago y pienso superarlo porque soy un/a minorista que va a por todas.

Signos de cinismo y desinterés

Pérdida de placer. Al principio, la pérdida de placer puede parecer muy leve, como no querer ir a trabajar o estar

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ansioso por salir. Sin intervención, la pérdida del goce puede extenderse a todas las áreas de su vida, incluyendo el tiempo que usted pasa con la familia y los amigos. En el trabajo, usted puede tratar de evitar los proyectos y encontrar maneras de escapar del trabajo todos juntos.

Pesimismo. Hablar de forma negativa y sentir un gran vacío. Puedes tener problemas de confianza en el trabajo y con los miembros de la familia y una sensación que no se puede contar con nadie.

Aislamiento. Tu vida social se va derrumbando, esto puede parecer como una ligera resistencia a la socialización (es decir, no querer salir a tomarte un simple café con tu mejor amiga o comer con tu familia). Si llegas a ese punto puedes incluso cabrearte cuando alguien te habla.

Separación. El desprendimiento es una sensación general de sentirse desconectado de otros o de su entorno. Dejar de devolver las llamadas y mails o también llegar tarde a los sitios. Son signos del síndrome de Burnout de ineficacia y falta de realización.

 

Signos de ineficacia y falta de realización en el Burnout

Sentimientos de apatía. Es un sentimiento general de que nada va bien o nada importa.

Aumento de la irritabilidad. La irritabilidad a menudo se deriva de sentirse ineficaz, poco importante, inútil y una sensación creciente de que no eres capaz de hacer las cosas tan eficiente o eficazmente como lo hizo una vez. Esto puede interferir en las relaciones personales y profesionales. Y puedes llegar a destruir las relaciones.

Falta de productividad y rendimiento deficiente. A pesar de las largas horas, el estrés crónico te impide ser tan productivo/a como una vez lo fuiste, lo que a menudo resulta en proyectos incompletos y una lista cada vez mayor de cosas por hacer. A veces, parece que tan duro como lo intentas, no vas a conseguir terminarlo.

Sin fuerzas intentando avanzar en tu negocio.

Sí, el primer año es genial, intentas venderlo todo, pero cuando pasan los días y no tienes una estrategia de venta o ves que no funciona, empiezas a quemarte un día tras otro. El Síndrome de Burnout es peligroso y tiene dos caras o puedes morir de éxito y quieras abarcarlo todo, o puedes quemarte porque no está saliendo como querías.

De todas las maneras cuando estás quemado o quemada y no puedes más, cuesta mucho tomar decisiones duras y relajarse. Hubo una temporada que no me quería levantar de la cama. Si estás como yo de Lunes a Sábado currando solo para pagar impuestos, alquiler y deudas y te sientes solo/a  probablemente entres en un bucle de caída.

Estamos de cara al público, una característica más para quemarnos más rápido.

Algunos clientes se piensan que no eres una persona y que estás ahí para servirles. Yo les he dejado claro a más de uno que no. Te regatean, te vacilan durante mucho tiempo y se van sin comprar. No saber manejarlos quema mucho, te llevas muchas tortas y te las seguirás llevando.

Hay quien viene dando pena y te regatean, y es posible que hasta termines regalándoles cosas. No es la actitud.

Desconozco como les tratan en sus trabajos, si tienen moobing o acoso laboral o lo que tengan. Pero sé fría y no dejes que traspasen u barrera de felicidad esta peña. Como hay personas negativas, hay clientes negativos, tienes que canalizar y expulsar, levantarte y decir, HOY NO ME VACILAN.

En este artículo te cuento cómo aumentar tus clientes a través del Social Media para pymes o autónomos. Y si el problema es que no entran tengo otro con ideas ingeniosas publicitarias que pueden ayudarte.

Si quieren ir a comprar a la competencia una franquicia o por internet, allá ellos, ni te molestes porque nunca será tu cliente ideal.

Trabaja bien, a tu ritmo y si tienes que cerrar un día la tienda para salir a pasear, la cierras. Lo primero es tu salud, tu familia y tus necesidades. Y apaga el teléfono móvil. Renueva energías y vuelve a por ellos.

Si has llegado hasta el final del artículo, relájate y ponte buena música <<Feeling Good>> cantada por la brillante pianista Nina Simone y ella si que lo tuvo bien duro, la música ayuda mucho, que se te meta en la cabeza. A ver si con esta chispita puedo ayudarte un poquito más.

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