¿Qué es la proactividad?


Te has preguntado alguna vez, ¿Si podrías considerarte un persona proactiva? Quizá has escuchado este término sin darle mayor relevancia a lo que podría favorecer tu vida y la de otros al ser una persona proactiva, porque sin duda alguna has vivido y puedes seguir viviendo sin necesidad de tener consciencia de la proactividad. Pero si estás leyendo este articulo hoy, es porque estás dispuesto a darle un cambio a tu vida al conocer la importancia de la gente proactiva.

La proactividad ocupa un papel fundamental para el logro de metas y objetivos tanto personales como colectivos, ya que proporciona la capacidad de estar preparado para realizar acciones que den el resultado que tú deseas y hasta mucho más de lo esperado. Si estas intrigado en conocer más del tema, te invito a leer este artículo de Emilio Valcarcel en el que te enseña a ser proactivo.

proactiva

Ejemplo de una persona proactiva, es el hecho de elegir el relleno nórdico que mejor se adapte a tu necesidad de combatir el frío por las noches en la cama, antes de que llegue la temporada fría o invierno, teniendo en cuenta la calefacción de la habitación, la temperatura del ambiente donde te encuentras, si tiendes a ser friolento o caluroso.

Cuando actuamos con la mentalidad de causalidad y no de casualidad, podemos considerarnos proactivos. Si tienes en cuenta todos los detalles para la compra perfecta de tu relleno nórdico, lograras el objetivo que buscas, en este caso disipar el frio a un punto en que pueda ser cómodo y agradable descansar.

En cambio si no tiene la más mínima importancia para ti la elección del relleno, ni tu ambiente y buscas comprar el más costoso o más económico, estas propenso a sufrir consecuencias que no estabas buscando, ni esperando. Puede ser mucho calor, mucho frio, muy blando o muy duro.

¿Ahora puedes detallar lo importante que es la proactividad en la vida? Una persona proactiva prepara el terreno para la lluvia y las cestas para la cosecha.

Hábitos para ser proactivo

La proactividad no nace de la noche a la mañana y menos cuando venimos de una vida en la que nos acostumbramos a actuar para que suceda lo que buscamos, en estos casos en los que no es nuestro fuerte tomar la iniciativa para obtener logros anhelados, podemos ejercitarnos para ser una persona proactiva.

Aquí se detallan algunos hábitos que te ayudarán a alcanzar tus objetivos y no a esperar que ellos te alcancen a ti.

  1. Lo principal es puntualizar en tu vida, quien eres para que vallas tras lo que quieres lograr. Tener identidad es la parte fundamental para lograr tus objetivos. Si no sabes quién eres, no sabrás que puedes hacer.
  2. Tu forma de hablar influye en tu vida, incluso la biblia refleja que “seras saciado del fruto de tus labios”. Si tu forma de hablar refleja el pesimismo a la hora de cambiar los resultados de tu propia vida y no el optimismo de poder cambiar tu condición con lo que hagas de ahora en adelante, debes evaluarte y comenzar a cambiar tu forma de hablar.
  3. Recuerda algún momento de tu vida en el que reaccionaste como te obligó la situación. Luego medita en la situación basándote en lo que cambiaría actuando proactivamente, para lograr un resultado deseado.

Este ciclo debes planteártelo en cada situación, recuerda que los hábitos se crean cuando son repetidos más de 20 veces, así que es hora de ejercitarte para lograr tus objetivos.

Ser proactivo en el trabajo

La proactividad en el trabajo te aporta un punto extra por encima de los demás y es que ¿A quién no le gustaría estar al lado de una persona que tiene la capacidad de convertir situaciones adversas en oportunidades de ganar?. A nadie le gusta estar rodeado de personas que se quejan constantemente. Así que si eres proactivo podrás llegar a cargos más altos y tener mayor alcance.

Reglas para ser proactivo

Para sacar el máximo potencial de tu proactividad, anota las siguientes reglas que te pueden ayudar.

  1. Plasmar ideas. Es necesario que tengas en cuenta que es lo que deseas lograr, escríbelo.
  2. Planificar. Organiza que es lo prioritario para llevar a cabo tus metas o ideas plasmadas.
  3. Tiempo de Logro. En la medida de lo posible establece tiempo (corto, mediano, largo) a tus metas, de acuerdo a su prioridad.
  4. No esperes tener todo para comenzar, da el paso de comienzo. Ese es el que te hará ver que puedes lograrlo.
  5. Tener disciplina. Lo más difícil, pero de lo que dependerá tu éxito. ¿Recuerdas los hábitos para ser proactivo? Tomalos en cuenta y añade algunos que consideres necesarios sin obviar los principales.

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